miércoles, 30 de julio de 2014

CORPUS




CORPUS: INTROSPECCIÓN Y EXTROSPECCIÓN

Robert Orihuela reflexiona sobre la relación con su cuerpo y, a partir de ella,  se pregunta qué somos. Siente que el cuerpo es parte de nosotros, pero siente también que no solo es una parte. Atendiendo a sus emociones, nota que, de pronto, el cuerpo cobra centralidad. Sus temores, sus anhelos, sus placeres y sus dolores, se encuentran tejidos en su carne, encarnados desde su originariedad.  No se trata de la somatización de las emociones, pues la misma expresión somatización deriva de soma (cuerpo en griego), aludiendo, así, a hacer corpóreo algo que, en principio, no lo es. 

Lo que Orihuela descubre es que, lo que siente, lo siente desde el cuerpo; que sus emociones se encuentran inscritas en su cuerpo; que él no es una psique (mente/alma) encapsulada en un cuerpo, sino que él, en su amplitud, complejidad, bifurcaciones y conglomeraciones, también es cuerpo, también es corpus. Es así: somos carne y nuestra carnalidad no puede ser excluida. Nuestra carne, nuestro cuerpo, experimenta el mundo, se abre al mundo, y esto es anterior a la constitución de nuestra subjetividad. Como nos dice Maurice Merleau-Ponty:

Mirar no es originalmente un acto de conciencia, sino la apertura de nuestra carne inmediatamente llenada por la carne universal del mundo.(Merleau-Ponty, M. Signes. París: Gallimard, 1960.)

Esta “apertura de nuestra carne inmediatamente llenada por la carne universal del mundo”, de alguna manera, está presente en su obra, solo que los términos que utiliza nuestro artista son otros: introspección y extrospección. Con introspección,  se refiere al movimiento exploratorio hacia adentro de uno mismo y, con extrospección,  al movimiento exploratorio hacia afuera de uno mismo.

Lo que Orihuela nos muestra es que ambos caminos, aparentemente divergentes, al final, son convergentes, pues lejos de ser excluyentes, uno implica al otro. El sujeto, para constituirse a sí mismo, para constituir su subjetividad y explorarla mediante ese movimiento hacia adentro (introspección), necesita primero mirar hacia afuera, necesita primero esta apertura de su carne: necesita de la extrospección. 

El hilo que emplea nuestro artista nos conduce hacia estas reflexiones. Con el dibujo, define; con la sombra, anima; con la abertura, expone: ha elegido las mejores fibras -las más sensibles- para ser expuestas. Ahora solo nos toca acompañarlo, acariciando con la mirada sus fibras y notando si estas no acarician las nuestras.

Sandra Rivera Florez
Curadora independiente


SALA DE ARTE DEL CENTRO CULTURAL EL OLIVAR

Calle la República 455 El Olivar San Isidro

Inauguración miércoles 6 de agosto del 2014

Permanecerá abierta hasta 24 de agosto.

Horario de atención de lunes a sábado de 10.00 am a 8:00 pm

Agradecimientos
Laura Vera Tudela
Favrizzio Suito
Sandra Rivera Florez
Susan Danuwan