viernes, 20 de agosto de 2010

De un solo color..




Crudo invierno.

El mundo de un solo color

El sonido del viento.


los paisajes de un solo color tienen tan & mucho potencial.....


más si los ríos tiene ese final.
feliz cumpleaños a la distancia Elena.

viernes, 13 de agosto de 2010

HOJAS DE OTOÑO



Lo que quiero decir
Es que no tengo nada que decir
Que todo lo que digo
Lo digo solamente
Solamente lo digo
Sin decir nada

Alguien dice
Que la noche del cohete
Y la computadora
Los verdaderos poetas
Ya no escriben
Sino piensan solamente
Avanzan sin tropiezos
Entre la nada y la materia
Atraviesan cifras y galaxias
Que quizás no existen
Yo mientras tanto
Escribo solamente
Solamente escribo.
Otros dicen
Que los verdaderos poetas
Se ocupan del amor
De la primavera y de la muerte
Yo solamente escribo
Escribo solamente…

Jorge Eduardo Eielson.

jueves, 29 de julio de 2010

Historia de Abdula

Borges escribió en 1986 en el prólogo a mil y una noches de su biblioteca personal: “El libro es una serie de sueños cuidadosamente soñadas (…) los siglos pasan y la gente sigue escuchando la voz de Shahrázad”.

Los caminos tienen otro significado si se cuentan de esta manera…



Historia de Abdula, El mendigo Ciego

… El mendigo ciego que había jurado no recibir ninguna limosna que no estuviera acompañado de una bofetada, refirió al califa su historia:

Comendador de los creyentes, he nacido en Bagdad. Con la herencia de mis padres y con mi trabajo, compré ochenta camellos que alquilaba a los mercaderes de las caravanas que se dirigían a las ciudades y a los confines de nuestro dilatado imperio.

“Una tarde que volvía de Bassorah con mi recua vacía, me detuve para que pastaran los camellos; los vigilaba, sentado a la sombra de un árbol, ante una fuente, cuando llegó un derviche que iba a pie a Bassorah. Nos saludamos, sacamos nuestras provisiones y nos pusimos a comer fraternalmente. El derviche, mirando mis numerosos camellos, me dijo que, no lejos de ahí, una montaña recelaba un tesoro tan infinito que aun después de cargar de joyas y de oro los ochenta camellos, no se notaría mengua en él. Arrebatado de gozo me arrojé al cuello del derviche y le rogué que me indicara el sitio, ofreciendo entendió que la codicia me hacía perder el buen sentido y me contestó:

“Hermano, debes comprender que tu oferta no guarda proporción con la fineza que esperas de mí. Puedo hablar más del tesoro y guardar mi secreto. Pero te quiero bien y te haré una proposición más cabal. Iremos a la montaña del tesoro y cargaremos los ochenta camellos; me darás cuarenta y te quedarás con otros cuarentas, y luego nos separaremos, tomando cada cual su camino.

“Esta proposición razonable me pareció durísima; veía como un quebranto que el derviche, un hombre harapiento, fuera no menos rico que no. Accedí, sin embargo, para no arrepentirme hasta la muerte de haber perdido esa ocasión.
“Reuní los camellos y nos encaminamos a un valle, rodeado de montañas altísimas un camellos podía pasar de frente.



“El derviche hizo un haz de leña con la ramas secas que recogió en el valle, lo encendió por medio de unos polvos aromáticos, pronunció palabras incomprensibles, y vimos, a través de la humareda, que se abría la montaña y que había un palacio en el centro. Entramos, y lo primero que se ofreció a mi vida deslumbrada fueron unos montones de oro sobre los que se arrojó mi codicia como el águila sobre la presa, y empecé a llevar las bolas que llevaba.

“El derviche hizo otro tanto; noté que prefería las piedras preciosas al oro y resolví copiar su ejemplo. Ya cargados mis ochenta camellos, el derviche, antes de cerrar la montaña, sacó de una jarra de plata una cajita de madera de sándalo que, según me hizo ver, contenía una pomada, y la guardó en el seno.
“Salimos, la montaña se cerró; nos repartimos los ochenta camellos y valiéndome de las palabras más expresivas le agradecí la fineza que me había hecho, nos abrazamos con sumo alborozo y cada cual tomó su camino.

“No había dado cien pasos cuando el numen de la codicia me acometió. Me arrepentí de haber cedido mis cuarenta camellos y su carga preciosa, y resolví quitárselos al derviche, por las buenas o por las malas. “El derviche no necesita esas riquezas – pensé - ; conoce el lugar del tesoro; además, está hecho a la indigencia.

“Hice parar mis camellos y retrocedí corriendo y gritando para que se detuviera el derviche. Lo alcancé.


“- Hermano – le dije-, he reflexionado que eres un hombre acostumbrado a vivir pacíficamente, sólo experto en la oración y en la devolución, y que no podrás nunca dirigir cuarenta camellos. Si quieres creerme, quédate solamente con treinta; aun así te verás en apuros para gobernarlos.

“Tienes razón – me respondió el derviche- , no había pensado en ello. Escoge los diez que más te acomoden, llévatelos y que dios te guarde.

“Aparté diez camellos que incorporé a los míos; pero la misma prontitud con que había cedido el derviche encendió mi codicia. Volví de nuevo atrás y le repetí el mismo razonamiento, encareciéndole la dificultad que tendría para gobernar los camellos, y me llevé otros diez. Semejante al hidrópico que más sediento se halla cuando más bebe, mi codicia aumentaba a la condescendencia del derviche. Logré, a fuerza de besos y de bendiciones, que me devolviera todos los camellos con su carga de oro y de pedrería. Al entregarme el último de todos, me dijo:

“ – Haz buen uso de esas riquezas y recuerda que Dios, que te las dado, puede quitártelas si no socorres a los menesterosos, a quienes la misericordia divina deja en el desamparo para que los ricos ejerciten su caridad y merezcan, así, una recompensa mayor en el Paraíso.



“La codicia me había ofuscado de tal modo el entendimiento que, al darle gracias por la cesión de mis camellos. Sólo pensaba en la cajita de sándalo que el derviche había guardado con tanto esmero.

“Presumiendo que la pomada debía encerrar alguna maravillosa virtud, le rogué que me la diera, diciéndole que un hombre como él, que había renunciado a todos las vanidades del mundo, no necesitaba pomadas.

“En mi interior estaba resulto a quitársela por la fuerza, pero, lejos de rehusármela, el derviche sacó la cajita del seno y me la entregó.

“Cuando la tuve en las manos, la abrí; mirando la pomada que contenía, le dije.
“– Puesto que tu bondad es tan grande, te ruego que me digas cuáles son las virtudes de esta pomada.

“– Son prodigiosas – me contestó -, Frotando con ella el ojo izquierdo y cerrado el derecho, se ven, distintamente todos los tesoros ocultos en las entrañas de la tierra. Frotando el ojo derecho, se pierde la vista de los ojos.

“Maravillando, le rogué que me frotase con la pomada el ojo izquierdo.

“El derviche accedió. Apenas me hubo frotado el ojo, aparecieron a mi vista tantos y tan diversos tesoros que volvió a encender mi codicia. No me cansaba de contemplar tan infinitas riquezas, pero como me era preciso tener cerrado y cubierto con la mano el ojo derecho, y esto me fatigaba, rogué al derviche que me frotase con la pomada el ojo derecho, para ver más tesoros.



“– Ya te dije – me contestó – que si aplicas la pomada al ojo derecho, perderás la vista.

“Hermano - Le repliqué sonriendo- es imposible que esta pomada tenga dos cualidades tan distintas y dos virtudes tan dispersas.

“Largo rato porfiamos; finalmente el derviche, tomando a Dios como testigo de que decía la verdad, cedió a mis instancias. Yo cerré el ojo izquierdo, el derviche me frotó con la pomada el ojo derecho. Cuando los abrí, estaba ciego.

“Aunque tarde, conocí que el miserable deseo de riquezas me había perdido y maldije mi desmesurada codicia. Me arrojé a los pies del derviche.

“Hermano. Le dije. Tú que siempre me has complacido y que eres tan sabio, devuélveme la vista.

“– Desventurado- me respondió-, ¿no te previne de antemano y no hice todos los esfuerzos para preservarte de esta desdicha? Conozco, sí, muchos secretos, como has podido comprobar en el tiempo que hemos estado juntos, pero no conozco el secreto capaz de devolverte a luz. Dios te había colmado de riquezas que eras indigno de poseer; te las ha quitado para castigas tu codicia.

“Reunió mis ochenta camellos y prosiguió con ellos su camino, dejándome solo y desamparado, sin atender a mis lagrimas y a mis suplicas. Desesperado, no sé cuántos días erré por esas montañas; unos peregrinos me recogieron.

LAS MIL Y UNA NOCHES

Historia de Addula, el mendigo ciego”. En la Antología de la literatura fantástica
XII y XVI

lunes, 19 de julio de 2010

Kilometro 41



Caminando juntos atrape una estrella azul.....

Dedicado a la primera hoja de kilometro 42 de la carretera central.

Columna al otoño

Se pierde el tiempo, las sedosas sombras
Que ruedan entre esferas de esmeralda
Hacia la muerte. Frente al otoño
Respiro como un ángel, escucho el silbido
De las flores vivas, veo grandes cielos,
Y corrientes frías de olvidados rostros
Pasan por mi frente. Yo sé bien,
Corazón mío, Gorgona púrpura y girante,
Cómo es de oscura tu sonrisa en la sombra. Rey vulnerado
Por las detonaciones lilas del otoño,
Heme aquí, transito ante los fuegos estelares,
Mirando cómo arde en una azul columna,
Agreste y solitaria, mi corazón, los árboles y el viento.


De Doble Diamante 1947

Jorge Eduardo Eielson

domingo, 11 de julio de 2010





Dominó en CALDENIA Diario La Arena

Argentinos y peruanos convocados por los artistas Audisio y Abraham para proyecto colectivo.

Los artistas Audisio y Abraham además de desarrollar su obra en forma individual, trabajan algunos proyectos como “EA” o “Equipo A” desde la década del noventa, entre ellos el denominado “proyecto dominó”.

Este dominó, que fue presentado en Ars Latina 2009 en La Habana Cuba como Alfombra y Tendal Dominó, se inició en General Pico con una puesta en escena de pinturas y arte digital conjuntamente con convocatorias a fotógrafos, escritores y artesanos para que se expresaran en relación a la propuesta.

Despertó mucho interés y la muestra rotó por diferentes comunidades en el territorio argentino y adicionó en su trayectoria el dominó por e-mail y los trabajos de dominó de los escolares que entusiasmados generaban sus propias fichas.

Entre otras propuestas, se dirigió y diseñó en el año 2008 un gran mural dominó de nueve metros de largo para “Arte sin Techo”, organización que trabaja en Buenos Aires con gente sin trabajo fijo que vive en la calle, grupo que lo realizó a modo de trabajo participativo y como una manera de valorar el trabajo grupal con fines artísticos.

Un proyecto que comenzó como un juego, se transformó en EFECTO DOMINO, sumando adherentes y variadas actividades en la medida que se iba conociendo; Ana Badillo y Juan Ayala presentaron un hermoso juego teatral en el marco del 1er. Encuentro de Mujeres Pampeanas en abril del corriente año.

En esta oportunidad, convocaron a artistas argentinos y peruanos para que por medio de la imagen establecerían un diálogo entre sudamericanos; el resultado es la muestra que hasta el 24 de Junio se exhibe en la Sala Clementina del Convento de San Francisco en la ciudad de Lima en Perú, y a partir del día 27 de Agosto se exhibirá en el Centro Municipal de Cultura en Santa Rosa, cuyo desarrollo en imágenes puede verse en el sitio Web
http://equipoa-proyectodomino.blogspot.com/.

Los artistas participantes por Argentina- Perú son Aguerido – Martínez, Arangoa – Vilchez, Bernardez – Ramírez, Calderón – Viza, Carassay – Cevallos, Cofré - El Destino, Equipo “A” (Audisio – Abraham) - Equipo “Z” (Delgado – Hurtado), Fernández – Mejía, González B – Ramos, González M – Orihuela, Pumilla – Ayala, Rivero – Yurivilca, Rodi – Lavida, Rossi – Moya.

Como dijera el reconocido artista uruguayo Clemente Padín, “No cabe duda que, nosotros, somos el eslabón mas débil en la cadena imperial. Por ello necesitamos, hoy más que nunca, de un aceitado “sistema comunicacional” por lo menos a nivel artístico, competente y eficaz, que difunda y canalice nuestras reivindicaciones (coma ya ocurrió cuando el período de las dictaduras)”

http://equipoa-proyectodomino.blogspot.com/

sábado, 19 de junio de 2010

EL ÚLTIMO EVANGELIO ...



UN GRAN ALTO EN MI VIDA COTIDIANA... POR EL FALLECIMIENTO...
DE JOSÉ SARAMAGO....

Meses atrás leí una entrevista a José Saramago. Me sorprendió su lucidez para hablar de la muerte. La sentía próxima, y no porque estuviera enfermo, sino porque lo sabía: “Sé que no voy a vivir mucho más”. Lo sabía porque en los últimos años tenía” prisa por escribir”, corría contra el tiempo y no podía “bajar el ritmo”. Esa incesante actividad había sido la señal: “La vida es como una vela que va ardiendo: cuando llega al final, lanza una llamara más fuerte antes de extinguirse. Creo que estoy en el periodo de la última llamarada, antes de la extinción. Quedarán mis libros”. Confiaba en la palabra, en la inmortalidad dad por lector. Mientras sus libros se lean, seguirá en este mundo. Giovanna Pollaroto
poeta




Solo soy alguien que, al escribir, se limita a levantar una piedra y a poner la vista en lo que hay debajo. No es culpa mía si de vez en cuando me salen monstruos”, afirmó en el 97, con motivo de uno de sus múltiples doctorados “honoris causa

Su novela “El Evangelio según Jesucristo” levantó ampollas en el Vaticano y fue vetada en Portugal en el 92. Un año después el escritor decidió trasladarse a vivir a la isla española de Lanzarote donde residió hasta el final de sus días.

El lusitano ha sido la porfía personificada. Jamás se resignó a aceptar el mundo tal como es. No fue un conformista el autor de El evangelio según Jesucristo, el autor de Caín. Su reino es de este mundo.

Honrar a un autor de su talla significa leer sus libros para referirse a las constantes de su creación. Eso hemos intentado en esta conversación que tiene mucho de lección de vida. Ojalá usted crea lo mismo.

José Saramago, premio Nobel de literatura 1998, ha muerto a la edad de 87 años en Tías, Lanzarote, una tierra con vista al mar que lo acogió como uno de los suyos.

Si alguien tuviera la absurda pretensión de escoger un par de palabras de Saramago, algunas que lo identificaran de cuerpo completo, me atrevería a señalar estas: “frente a la injusticia hay que perder la paciencia.

martes, 1 de junio de 2010

Perfect symmetry



Hace un unos minutos termine de pintarlo con el fondo musical de Keane - Better than this una perfecta simetría… creo no te pregunte si te gustaba, aquella vez pero igual solo a espera que llega a tus manos, como un río rumbo a un puerto extraño esos pequeños ríos y los más grandes y significativos siempre van al mismo océano de la vida tan lejana como Rusia, así se debe terminar perfectamente. Ahora este nuevo rio va prontamente a Saint Petersburgo de marco SABES ¡… le puse una bufanda turquesa para el frio un gran marco creo yo, tan completo no puede ser, una perfecta simetría…. Ya me mandaras las fotos de su llegada Elena.

La ciudad

Donde la electricidad canta
Espléndida y solitaria, confinada
En un supremo manantial de pájaros dorados,
Hasta allí ecos nocturnos, empinadas sombras
Se yerguen inútilmente, alzan su tenebrosa
Copa de polvo como un signo,
Abren y cierran puertas al abismo,
Descubre prados espejeantes, aves y ríos
Que no existen, frutos que no existen,
Balas de heliotropo en el aire oscuro
Ventanas iluminadas por la risa
De personas muertas, de vagas amistades
Que no existen, como si morir
Fuera de pronto abrir una botella
De champagne gigantesco y nublado
O rodear el amor de colillas humeantes
Llenos de chispas y sanas meriendas,
O traer con un dedo un perfil enterrado
Una nebulosa llena de rayos
Sobre la cabeza amada, y dando gritos
Caer en una silla ardiente
Bruscamente enfermo, sin poder hablar,
Dormido en la contienda, suficiente,
O pensar en días tersos, musicales.

Jorge Eduardo Eielson.